Primera comprobación
Medir el voltaje de carga
Con el motor en marcha comprobamos el voltaje que estaba entregando el sistema de carga.
La primera medición se realizó utilizando los bornes auxiliares situados en el vano motor.
El resultado fue de aproximadamente:
14 V
Con ese valor, en ese momento el alternador estaba cargando correctamente.
Pero todavía quedaba comprobar algo importante: la batería en este BMW está situada en el maletero y queríamos asegurarnos de que el voltaje también estaba llegando correctamente hasta ella.
Comprobación directamente en la batería
¿Llegaban los 14 V hasta el maletero?
Realizamos una segunda medición directamente sobre los bornes de la batería.
Los valores se mantuvieron alrededor de:
13,90 – 13,95 V
Por tanto, en ese momento no solo teníamos tensión de carga en el vano motor, sino que también llegaba correctamente hasta la batería.
Esto indicaba que el cableado principal estaba transmitiendo el voltaje y que no teníamos una caída evidente entre la parte delantera del vehículo y la batería.
Sospecha sobre la polea damper
¿Podía estar fallando la polea del cigüeñal?
A pesar de que las mediciones eran correctas, seguíamos teniendo el relato del propietario: después de unos 20 km el coche supuestamente terminaba descargando la batería.
Una de las posibilidades que consideré fue un problema en la polea damper del cigüeñal.
Si la polea estuviera dañada y dejara de transmitir correctamente el movimiento a la correa de accesorios, podría afectar al funcionamiento del alternador.
Por ese motivo decidí desmontarla y comprobar su estado.
El diagnóstico inicial fue incorrecto
La polea damper estaba en buen estado
Después de desmontar la polea comprobé que no estaba rota.
El damper se encontraba en buen estado, así que mi sospecha inicial no se confirmó.
Y esto también forma parte de un diagnóstico real: no todas las hipótesis terminan siendo la causa de la avería.
Lo importante es comprobarlas antes de sustituir piezas.
La prueba definitiva
Hacer los mismos kilómetros que hacía el propietario
Como el fallo, según el propietario, aparecía aproximadamente después de recorrer 20 kilómetros, la siguiente prueba tenía que ser sencilla:
hacer esos kilómetros con el coche y comprobar qué ocurría.
Realicé un recorrido de algo más de 20 km, intentando reproducir las condiciones en las que supuestamente aparecía la avería.
Durante todo el recorrido el BMW funcionó correctamente.
No aparecieron avisos relacionados con falta de batería, no empezó a fallar el sistema eléctrico y el coche no se quedó tirado.
Nueva medición después de circular
El sistema seguía cargando
Después de terminar el recorrido y aparcar el vehículo volví a medir el voltaje.
El resultado fue nuevamente de aproximadamente:
13,95 V
Es decir, incluso después de superar la distancia en la que el propietario decía que se producía el problema, el sistema continuaba cargando con normalidad.
¿Cambiar el alternador?
No sin demostrar primero que está fallando
En una situación como esta sería fácil cambiar directamente el alternador pensando que, si la batería se descarga mientras el coche circula, el problema necesariamente tiene que estar ahí.
Pero durante todas las pruebas realizadas el alternador entregaba aproximadamente 13,9–14 V.
Tampoco encontramos un problema en la polea damper.
Y después de recorrer más de 20 km, el fallo tampoco apareció.
Por tanto, no tenía sentido sustituir un alternador que durante las pruebas estaba funcionando correctamente.
¿Y cambiar la polea damper?
Por el mismo motivo, tampoco tenía sentido sustituir la polea del cigüeñal.
Se desmontó para comprobarla y estaba en buen estado.
Cambiarla igualmente habría significado sustituir una pieza sin haber demostrado que era la causante del problema.
El problema de cambiar piezas sin reproducir la avería
Cuando existe un fallo intermitente, uno de los mayores problemas es sustituir una pieza sin haber conseguido reproducir primero la avería.
Imaginemos que cambiamos el alternador y después entregamos el coche.
¿Cómo sabemos que realmente hemos solucionado el problema si durante nuestras pruebas el alternador anterior tampoco fallaba?
No tendríamos un antes y un después que demostrara la reparación.
Lo mismo ocurre con la polea damper.
Cambiar piezas hasta que aparentemente desaparezca un problema puede acabar aumentando mucho el coste de una reparación sin tener la certeza de cuál era realmente la causa.
Resultado del diagnóstico
La avería no pudo reproducirse
Durante las comprobaciones realizadas:
- El sistema cargaba aproximadamente a 14 V en los bornes del vano motor.
- En la batería del maletero medimos aproximadamente 13,90–13,95 V.
- El voltaje llegaba correctamente hasta la batería.
- La polea damper se desmontó y estaba en buen estado.
- Se realizó un recorrido de más de 20 km.
- El vehículo funcionó correctamente durante toda la prueba.
- Después del recorrido seguía cargando aproximadamente a 13,95 V.
- La descarga descrita por el propietario no pudo reproducirse.
Por ese motivo, en este caso no se sustituyó el alternador ni la polea damper simplemente por probar.
Sin conseguir reproducir la falla y sin una medición que demostrara qué componente estaba dejando de funcionar, no era posible asegurar que cambiar cualquiera de esas piezas solucionaría el problema.
Una avería intermitente necesita aparecer para poder medirla
Este tipo de casos puede ser frustrante porque el propietario sabe que el problema existe, pero cuando el vehículo llega al taller puede funcionar perfectamente.
En ese momento lo importante es medir, probar y documentar lo que realmente está ocurriendo.
Si la avería vuelve a aparecer, la siguiente oportunidad de diagnóstico será precisamente intentar realizar las mediciones mientras el fallo está presente.
En el vídeo de Motores al Detalle puedes ver las comprobaciones de voltaje, la revisión de la polea damper y la prueba en carretera realizada sobre este BMW E90.



